El Código Secreto De La Biblia

Archivo de 20/09/06

Glosario

Publicado por sisplau en Septiembre 20, 2006

A

Adonai
Ángel

Q

Querubín

S

Serafín

-

Adonai.

Adonai (en hebreo: “señor, gobernante”) es un nombre otorgado a Dios en el Antiguo Testamento. Es retenido en la Vulgata y sus versiones dependientes, Ex. 6, 3; Judith 16, 16. Ningún otro nombre aplicado a Dios está más definido y es de más fácil comprensión que éste. Etimológicamente es el plural de Adon, con el sufijo del pronombre posesivo, primera persona, en singular. Este plural ha sido sujeto a varias explicaciones. Puede ser visto como un plurale abstractum, y como tal indicaría la totalidad del poder divino y apuntar a Dios como Señor de señores. Esta explicación tiene el respaldo de gramáticos hebreos, quienes distinguen un plurale virium, o virtutum. Otros prefieren designar esta forma como un plurale excellentiæ, magnitudinis o plurale majestatis. Verlo como una forma de cortesía como el alemán sie, o el francés volts ciertamente no tiene respaldo en el uso hebreo. El pronombre posesivo no tiene más significado en esta palabra que lo tiene en Rabí (mi maestro), Monsieur o Madonna. Adonai también es el sustituto perpetuo para el Nombre inefable Yahvé, al cual le prestó sus signos vocales. Cuando sea, por lo tanto que la palabra Yahvé aparezca en el texto, los judíos leerán Adonai.

Fuente: Enciclopedia católica.

Ángel

La palabra “Ángel” significa mensajero en hebreo.

Fuente: –

Querubín

La palabra procede del latín bíblico cherŭbim o cherŭbin, y este a su vez del hebreo kĕrūb[īm].

Según la teología cristiana, se trata de un tipo de Ángel, el segundo de los nueve coros. A los querubines se les considera los guardianes de la gloria de Dios. Su nombre significa “plenitud de conocimiento” o “rebosante de sabiduría”. Su extrema inteligencia les permite conocer a Dios como ningún ser humano puede hacerlo.

La iconografía cristiana representa a los querubines como seres alados como todos los ángeles, y les otorgan aspecto humano. Sin embargo también se considera, según el Apocalipsis que San Juan durante una visión presenció cómo los querubines servían en el trono de Dios. Según San Juan, que describe a los querubines como criaturas, éstos seres son cuatro: el primero con rostro de águila, el segundo con rostro de toro, el tercero con rostro de hombre y el cuarto con rostro de león. Poseen cada uno tres pares de alas. Según la teología cristiana, los querubines representan la fuerza (toro), sabiduría (hombre), poder (león) y majestad (águila) de Dios.

Fuentes: RAE y Wikipedia.

Serafín

La palabra procede del latín seraphim y este a su vez del hebreo serafĭm.

Serafín, según la teología católica, es un tipo de Ángel, el primero de los nueve coros. Los serafines son considerados el orden mayor de la jerarquía angelical celestial. Según algunas versiones, el nombre deriva de las palabra “ser” que significa “yo soy” y el hebreo “rapha” que significa “sanador”. Son los ángeles del amor, de la luz y del fuego, que rodean el trono de Dios y están en constante alabanza. Según la biblia, el profeta Isaías vio serafines durante una visión.

La iconografía cristiana representa a los Serafines como seres alados como todos los ángeles, pero éstos tienen la peculiaridad de poseer tres pares de alas que tapan sus caras, alas y pies. Según el cristianismo, los Serafines son los seres más bellos del universo, y a eso se debe que su primer par de alas tape su rostro, pues solo Dios tiene derecho a contemplar tanta belleza. Con el segundo par de alas vuelan y el tercero cubre sus pies, pues simbolizan así la eterna humildad y amor debido solo a Dios.

Fuentes: RAE y Wikipedia.

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Maná: El pan de Dios.

Publicado por sisplau en Septiembre 20, 2006

Maná es el nombre que el pueblo de Israel dio al alimento divino que Dios les proporcionó cuando atravesaban el desierto, huyendo desde Egipto hacia la tierra prometida.

Según nos indica el segundo libro de la Torah o Pentateuco: Éxodo; que narra la escapada de Egipto del pueblo de Israel hacia la tierra que Dios les había entregado: estando Moisés, Aarón y su pueblo en el desierto de Sin, situado entre Elim y el Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida, Adonai dijo a Moisés:

“Mira, yo haré llover sobre vosotros pan del cielo; el pueblo saldrá a recoger cada día la porción diaria; así le pondré a prueba para ver si anda o no según mi ley. Mas el día sexto, cuando preparen lo que hayan traído, la ración será doble que la de los demás días.” – Éxodo 16: 4 y 5.

El día sexto se refiere al viernes, el viernes la ración sería doble con el motivo de que tuvieran para comer al día siguiente, pues el día séptimo es el sábado, el día consagrado a Dios y en el que debían descansar de toda tarea. Y aquella misma tarde sucedió que:

Aquella misma tarde vinieron las codornices y cubrieron el campamento; y por la mañana había una capa de rocío en torno al campamento. Y al evaporarse la capa de rocío apareció sobre el suelo del desierto una cosa menuda, como granos, parecida a la escarcha de la tierra. Cuando los israelitas la vieron, se decían unos a otros: “¿Qué es esto?” Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: “Este es el pan que Adonai os da por alimento. – Éxodo 16: 13 ~15.

Durante los 5 primeros días el maná que recibían se agusanaba si lo guardaban para el día siguiente, pero el que recibían el día sexto les duraba en perfectas condiciones almenos dos días. El sábado Dios no les proporcionaba maná.

Moisés les dijo: “Que nadie guarde nada para el día siguiente.”. Pero no obedecieron a Moisés, y algunos guardaron algo para el día siguiente; pero se llenó de gusanos y se pudrió; y Moisés se irritó contra ellos. Lo recogían por las mañanas, cada cual según lo que necesitaba; y luego, con el calor del sol, se derretía. El día sexto recogieron doble ración, dos gomor por persona. Todos los jefes de la comunidad fueron a decírselo a Moisés; él les respondió: “Esto es lo que manda Adonai: Mañana es sábado, día de descanso consagrado a Adonai. Coced lo que se deba cocer, hervid lo que se tenga que hervir; y lo sobrante, guardadlo como reserva para mañana.”. Ellos lo guardaron para el día siguiente, según la orden de Moisés; y no se pudrió, ni se agusanó. Dijo entonces Moisés: “Hoy comeréis esto, porque es sábado de Adonai; y en tal día no hallaréis nada en el campo. Seis días podéis recogerlo, pero el día séptimo, que es sábado, no habrá nada.”. A pesar de todo, salieron algunos del pueblo a recogerlo el séptimo día, pero no encontraron nada. – Éxodo 16: 19~27.

En cuanto a su aspecto, según se nos indica, tenía un aspecto similar a la semilla de Cilantro, una hierba (ver imágenes), era de color blanco y tenía un sabor similar a una torta de miel:

La casa de Israel lo llamó maná. Era como semilla de cilantro, blanco, y con sabor a torta de miel. – Exodo 16: 31.

Dios les estuvo proporcionando maná, supuestamente a través de sus ángeles, y fue su principal sustento por un tiempo de 40 años. Dios también les ordenó que conservaran un poco de maná con el fin de que sus descendientes vieran como era.

Dijo Moisés: “Esto manda Adonai: Llenad un gomor de maná, y conservadlo, para vuestros descendientes, para que vean el pan con que os alimenté en el desierto cuando os saqué del país de Egipto.” – Éxodo 16: 32.
Los israelitas comieron el maná por espacio de cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Lo estuvieron comiendo hasta que llegaron a los confines del país de Canaán. – Éxodo 16: 35.

La ración indicada que debía consumir una persona era de un gomor, que según nos aclara en este mismo capítulo (Éxodo 16) era una décima parte de una medida.

El gomor es la décima parte de la medida. – Éxodo 16: 36.


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